Las personas en una edad
adulta o en su vejez son más propensos en sufrir enfermedades, decaimientos y
el tener una actividad física además de perder peso y tonificar ayuda a tener
calidad de vida durante varios años.
Un reciente estudio
demostró que el paso del tiempo no borra los beneficios del ejercicio sino más
bien lo contrario. Aquellas personas que iniciaron una práctica deportiva
durante su madurez consiguen evitar la enfermedad en su vejez. Incluso hasta
los que dejaron la natación o el gimnasio para después de la jubilación pueden
conseguir un efecto positivo sobre su expectativa de vida.
Por eso nunca es tarde
para comenzar a ejercitarse, en el estudio realizado se observó en que quienes empezaron a nadar,
caminar o ir al gimnasio a partir de los 75 años, que vivieron dos años más que
quienes no incorporaron este tipo de actividad. Si a un estilo de vida
saludable se le une el abandono de algún hábito nocivo, como fumar, se ganan
seis años de vida en los hombres y cinco años en las mujeres.

No hay comentarios:
Publicar un comentario